

ANTES: Perdía entre 6 y 10 citas nuevas cada semana porque los WhatsApps llegaban de noche y por la mañana la gente ya había llamado a otro. Tenía a mi recepcionista desbordada y yo terminaba el día agotada y frustrada.
DESPUÉS (27 días tras la implementación): El sistema agenda el 80 % de las citas de forma automática. Mi recepcionista ahora solo confirma y atiende en sala. Recuperé 12 horas semanales y en el primer mes cerré 18 citas nuevas que antes habría perdido. Ha sido la mejor inversión del año.



